Preguntas Frecuentes

La edad de la paciente, su respuesta a la estimulación ovárica, la calidad de los gametos, masculinos y femeninos, y la naturaleza embrionaria, influyen directamente en la marcha del tratamiento

Los tratamientos de preservación de la fertilidad son aquellos en los que el fin es conseguir un embarazo. Sin embargo, el objetivo no es lograrlo de forma inmediata sino aplazado en el tiempo. Para ello se aplican técnicas como la congelación de ovocitos, de embriones, de tejido ovárico o congelación de semen.

Cualquier mujer con edad comprendida entre los 18 y los 35 años y con un buen estado de salud física y psíquica. El número máximo de gestaciones que se pueden obtener a partir de los gametos de una misma donante es de seis, incluyendo a sus descendientes generados por reproducción no asistida. Ni la donante ni la receptora conocerán nunca sus identidades.

Se recurre a ésta opción en los casos en los que los ovocitos de la mujer no ofrezcan la calidad suficiente para conseguir un embarazo, estén agotados o sea portadora de una alteración genética o cromosómica. Es un tratamiento que ofrece muy buenos resultados.

Es una técnica que resulta muy útil en los casos en los que los pacientes sean portadores de una enfermedad genética, sufran alteraciones cromosómicas trasmisibles o tengan mayor riesgo de cambios genéticos debido a sus ovocitos y espermatozoides.

La aplicación de ésta técnica podría evitar la formación de embriones genéticamente anormales.

Cuando la paciente se somete a tratamientos de Reproducción Asistida, corre el riesgo de producirse embarazos múltiples. Entre las causas más frecuentes se encuentran el uso de fármacos estimuladores de la ovulación o la transferencia de más de un embrión cuando se hace una Fecundación In Vitro. La Sociedad Española de Fertilidad (SEF) eleva a un 30% o 35% los casos en que, tras aplicarse una técnica de RA, se consigue un embarazo múltiple.

Será el equipo médico el que evalúe el tipo de tratamiento más adecuado para lograr una tasa de éxito favorable.

Los tratamientos recomendados son la Inseminación Artificial, la Fecundación In Vitro (FIV-ICSI), el Diagnóstico PreImplantacional (DGP), las Donaciones y la Preservación de la Fertilidad.

En el caso del hombre, la calidad seminal, la ausencia de espermatozoides en la eyaculación, la edad y la ascendencia genética, entre otras.

En lo que se refiere a la mujer, la edad es una causa muy destacada. A partir de los 35 años se produce un descenso de la tasa de fecundación femenina, que se incrementa a partir de los 38 años.

El 15% de las parejas occidentales están afectadas por éstos trastornos.

No es lo mismo. Se considera esterilidad a la incapacidad de lograr gestación tras un año de relaciones sexuales con una frecuencia normal y sin el uso de ningún método anticonceptivo. Y, de otro lado, la infertilidad es la incapacidad para generar gestaciones capaces de evolucionar hasta la viabilidad fetal.